Tuesday, April 15, 2008

El valor de las cosas


Fue un descuido de mi parte, lo sé. También sé que fue sin querer, pero eso no me consuela.
Fue cuestión de segundos, lo vi en cámara lenta y no pude hacer nada para evitarlo. Se hizo cachitos... Al instante sentí un vacío. Las lágrimas empezaron a rodar, no fueron suficientes, aún me guardo varias, no sé cuántas.
Duele acordarme, duele saber que rompí algo que me regaló.
"¿Por qué lloraste? No era más que un florero", me dijeron algunos. Pero no era cualquier florero, era parte de un conjunto, sin él ya no funciona un todo.
Para mí tenía un valor enorme, y no importa lo que pueda significar para el resto, eso no me importará jamás.
No es el objeto, es el valor que yo le doy.
Cuando algo te importa, cuando valoras algo, no permites que nadie lo arruine, ni con un comentario, mucho menos lo dañas tú.
Esta vez fue sin querer y no puedo evitar sentir malestar, no imagino cómo me sentiría si tuviera la consciencia de lo que estaba haciendo. Si hubiera puesto atención seguramnete estas líneas no existirían.
El valor de las cosas no es general ni particular, no depende del costo, ni de lo grande o pequeño del objeto. Es sólo el significado que nosotros le otorguemos.
Descance en paz el florero naranja.
Le sobreviven el amarillo y el azul. Y yo los acompaño en su tristeza, que es la mía.

Tuesday, March 18, 2008

Me encanta Dios



Me encanta Dios.
Es un viejo magnifico que no se toma en serio.
A él le gusta jugar y juega. Y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna y nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe de las manos.
Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero eso a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida -no tú ni yo- la vida sea para siempre.
Ahora los científicos salen con su teoría del Bing Bang... Pero, ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes.
A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho -frente al ataque de los antibióticos- ¡bacterias mutantes!
Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble.
Mueve una mano y hace el mar, mueve otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento.
Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira.
Es la tierra que cambia -y se agita y crece- cuando Dios se aleja.
Dios siempre esta de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy.
A mí me gusta, a mí me encanta Dios.
Que Dios bendiga a Dios.

Jaime Sabines
(1926 - 1999)

Sunday, March 2, 2008

Depre postoperatoria


Estoy sumamente triste. Mi madresoltería terminó.
Después de una semana, hoy regresé a mi casa y no puedo describir la trsteza que me dio llegar y no verla...

Hoy se me juntaron muchas cosas, estoy convaleciente de una operación que me hicieron el jueves pasado (nada de qué preocuparse), mi abuela se fue ayer con mi querida Leia que ahora ostentará el "animalicio" de mexicalense o cachanilla, mi mamá y mi hermana (mis enfermeras más dedicadas) se fueron hoy y yo regreso a mi depa que siento más solo que nunca.
Cuestión de regresar una y otra vez a esta vida que decidí adoptar hace casi dos años, y a la que todavía no termino por acostumbrarme del todo, aunque a veces parezca que disfruto de más, y aunque mucho haya de eso, siempre habrá cosas que me harán mucha falta o que extrañaré siempre.

En resumen, hoy no me siento bien... regresaré en un mejor momento...

Tuesday, January 29, 2008

Sentidos opuestos



Y no se trata del grupo noventero...
Sabrá Dios dónde traeré la cabeza, pero por despistada hoy me pasó algo que, de no haber sido porque seguro tengo un angelote cuidándome, habría podido terminar en tragedia.

Salí tarde de trabajar, no fue un día muy bueno, me hicieron enojar mucho, y todavía más tarde del estacionamiento por una plática que tuve con quien se ha vuelto mi casi confesor (pobre de él, lo que tiene que aguantar), en fin...

Iba en el coche por Gabriel Mancera. Pretendía darme vuelta a la izquierda en Eje 5, en eso, convencida de lo que estaba haciendo por ir pensando en no sé qué (bueno, sí sé), decididamente me di vuelta a la izquierda ¡¡¡¡¡¡PERO EN EJE 6!!!!!! ¡¡¡NO MAN-CHES!!! Juré que se me venía el escuadrón completo encima cuando vi a todos los "equivocados" hacia mi. Las luces me encandilaron, pero afortunadamente alcancé a reaccionar a tiempo, di el volantazo y regresé a mi camino. ¿Asustada? ¡Qué digo asustada! No podía creer que me había pasado eso, ¡he pasado mil veces por ahí!

Finalmente no pasó del susto y viví para llegar a mi casa a contarles.

Parece que últimamente voy en sentido contrario en varios aspectos, a lo mejor tampoco en todas las situaciones está mal hacerlo, pero ésta no la recomiendo.

Monday, January 21, 2008

Problemas de convivencia

Hace apenas un mes que tengo roommate después de un año y medio de vivir sola. Cuando llegó, aunque no estaba del todo convencida, me emocionó la idea de tener una compañera.

Los primeros días su comportamiento fue medianamente bueno, digamos que comprensible.

Desde el inicio pude ver que teníamos reglas de higiene muy distintas, a ella no hay piso que le alcance para ensuciar y le da igual vivir entre malos olores. En cambio a mí, si bien es cierto que no soy la mujer más ordenada del planeta, jamás me ha gustado vivir en la suciedad, no lo soporto, y amo los aromas a limpio.

Como buena anfitriona, me esmeré por darle un buen recibimiento, le acondicioné un lugar para dormir, le compré comida y hasta juegos para entretenerse en sus ratos libres. Jamás ha pasado hambres porque siempre he estado al pendiente, aunque creo que no hay comida que la tenga satisfecha, devora todo, y cuando digo todo ¡ES TODO! Lo mismo le da un cómic olvidado de los X-Men, que unas pantuflas, un par de tenis, mis plantas que tanto me gustan, mis manos, mis pies calzados o desnudos, o la “maravillosa” comida que hacen los señores de Pro Plan, la cual, por el precio, pensé que le bastaría, pero nada es suficiente y ella no encuentra la diferencia.

Los días de felicidad en que creía que la convivencia cada vez iba mejor se fueron quedando en el olvido, ella se volvió una rebelde sin causa que hasta el día de hoy no puedo parar. Hasta donde yo sé es bastante pequeña, eso me dijeron y yo lo creí, pero ahora está instalada en una maldita etapa de rebeldía cual si fuera adolescente en pleno divorcio de sus padres.

Nada de lo que dice la madre tiene sentido, mucho menos genera respeto, y por supuesto siente que sólo estoy a su servicio para cuando a ella se le antoje desordenar, comer, asearse, gruñir o jugar.

Aprendí a quererla desde el principio, no es un acto que me cueste trabajo, y la verdad es que el cariño ha ido en aumento, creo que es mutuo. Ni siquiera importa que mida lo mismo que mi pie, ella es mi guardiana y me cuida.

Lo que no cuida nada son sus modales, está decidida a lograr que la acepte tal como es… con defectos y virtudes, con amor y desamor, suave como gaviota pero felina como una leona, tranquila y pacificadora pero al mismo tiempo irreverente y revolucionaria, feliz e infeliz, realista y soñadora, sumisa por condición, más independiente por opinión ¡porque soy mujer! ¿Ah no verdad?, ese es otro post. Total, ella no es mujer, de hecho ¡es una perra! Tal como lo leen y sin afán de insultar.
El punto es que, como les decía, está dispuesta a lograr que la acepte tal como es más por agotamiento que por convencimiento, porque no existe nada que la canse de hacerme fechorías, y hoy me hizo la peor…

Entré a mi casa y muy quitada de la pena salió a recibirme, cabe mencionar que (EN TEORÍA) no se puede salir de “su cuarto” a menos que yo le abra, pero encontró la manera y antes de que yo llegara se dedicó a regar por toda la sala y el comedor (que tampoco es que midan 100 mts2) la tierra de mis queridas y ya casi desaparecidas plantas.

Todavía que entré en shock y empecé a dar de gritos, la muy sinvergüenza me dio la cara y se sentó a verme enfrentándome con una mirada que yo interpreté como:
-¿Tu qué onda? ¿Ya te vas a poner blandita? Porque ésta también es mi casa y yo aquí también dispongo… ¡Ah! Y hazle como quieras, pero después limpias.

Mis gritos no fueron suficientes, la quería asesinar en ese mismo instante (mi querido amigo Inphi sí tenía razón cuando escribió que todos llevamos dentro un asesino en potencia), pero reaccioné a tiempo para demostrarle quién manda en esta casa.

Ahorita mismo está castigada sin poder salir, y durará así un buen rato. La iba a dejar sin cenar, pero me pareció una medida extrema, no puedo negarle a nadie el comer cuando es uno de mis máximos placeres, hasta tiene suerte de tener una madre adoptiva con valores arraigados. Lástima que yo trabaje todo el día para poder darle lo mejor y que ella, a su edad, no pueda entender que todo es por su bien.


My little ¿princess? Leia

Wednesday, January 2, 2008

Tengo pasta para remediar los males


Hay quienes aseguran que mis dotes culinarias son bastante buenas. ¿Y quién soy yo para desmentirlos?
Pero más allá de eso, creo que tienen propiedades extras para alivianar infinidad de situaciones, ánimos, momentos, etc.
Dicen que las penas con pan son menos y debe ser cierto, por lo menos para mí ha tenido sentido.

Desde que empecé a cocinar, ya hace algunos años y por entrenamiento de mi maravillosa (no sólo en la cocina) madre, supe que tenía ciertas habilidades para hacerlo, y aunque no soy una profesional, sí tengo buena sazón y capacidad para inventar, teniendo eso no necesitas más en esas artes.

Hoy, platicando con un querido amigo, caí en la cuenta de que mi manera de apapachar a la gente que quiero es cocinando para ellos, y me vinieron a la mente una cantidad de recuerdos que me lo confirman.

No importa el tipo de situación o sentimiento presente. Mi cocina siempre ha estado dispuesta a cooperar y poder aliviarles la cruda, malestares generales, malestares sentimentales y enojos, sin dejar de lado hambres naturales que no son menos importantes.
Algo pasa que la cara y el humor les cambia. No hay mayor felicidad para mí que ver el placer que la comida genera, sobre todo si sé que lo preparo especialmente para eso.

El top 5 se lo disputan la pasta "receta secreta", los chilaquiles, los camarones "estilo aguachile", el espinazo de cerdo en salsa sorpresa, y el flan, creo yo, aunque tengo un fan de los taquitos de lechuga. Pero que juzguen los conocedores.
En fin, mi cocina siempre está abierta y yo dispuesta a remediar todo tipo de males. A cambio, me conformo con ver la transformación.

Sunday, December 30, 2007

Un extraño en mi pasado



Hay un personaje en mi vida que, aunque ausente, me ha acompañado por muchos años en distintos momentos. La mitad de ellos a la distancia, en la imaginación cuando lo reinvento y otras tantas cuando recuerdo nuestras realidades juntos, extrañas realidades, lejanas también...

Él, es alguien a quien decidí "borrar" de mi vida hace casi tres años. Pero ésta se encarga de mandarme jugarretas, probablemente para que entienda que hay muchas cosas que no decido yo, así me lo hizo saber una vez más el día de ayer.

Mientras caminaba por una calle, de pronto me vino él a la mente, y hasta pensé en qué haría si me lo encontraba, la imagen duró dos segundos... -"Sabes la cantidad de cosas, situaciones, acciones, etc., que se tienen que alinear para que tu puedas coincidir con alguien en la vida?", me dije, y la idea se esfumó.

Seguí caminando, creo que no pasaron más de cinco minutos cuando escuché una voz de hombre que me gritó: "!Niña!", no reconocí la voz como para voltear, ni siquiera dejé de caminar. Segundos después sentí que alguien me tomó con fuerza por la espalda, no sé qué me dijo, yo me asusté por la estrujada que me dio y cuando me volteó para vernos de frente, me quedé sin habla, me faltó la respiración...
Se veía descuidado, gris, deslavado... No sé si la percepción era real o es que mi cabeza ya estaba logrando cumplir el objetivo de borrar su imagen y empezaba a difuminarse.

Creo que el encuentro no debió durar más de dos minutos, pero, siendo honesta, perdí hasta el sentido del tiempo.
No supe qué decir, en tan poco tiempo él me abrazó y me besó por lo menos tres veces. Él tampoco sabía qué decir, sin embargo logró decir más que yo: "Cómo estás?, !te ves muy bien!, estás igualita, igual de bonita que siempre. Nosotros estamos bien, todos estamos bien. Me da mucho gusto verte, de verdad que me da mucho gusto verte", repetía entre abrazo y abrazo.
Yo sólo me limité a decir que a mí también me daba gusto verlo y un par de cosas más que ni siquiera recuerdo fielmente. Me di la vuelta y seguí mi camino, no sé exactamente por qué todo fue tan rápido, tampoco sé si me hubiera gustado alargar el momento, sigo sin saberlo.

Había pensado mucho en él esta segunda mitad del año, yo creo que él también en mí. Creo que los dos nos llamamos al encuentro, y una vez más nos dimos la espalda y nos volvimos a separar. Seguirá esa distancia de la misma forma que hace dos días? No lo sé. Tal vez, por más que lo intente, no pueda negarme nunca que él es parte de mi vida y vivirá para siempre en mí de mil formas, con una basta.

Pensé que había logrado dejarlo en mi pasado. Cuando tomé la decisión de hacerlo pensé que eso era posible, que sería fácil. Y ahora, así sin más, sin decidirlo él ni quererlo yo, tengo un extraño en mi presente.

Sigo abrumada, recuerdo el momento como en cámara lenta. Posiblemente, cuando regrese a pisar tierra firme, exista una segunda parte de este post. No prometo nada. A lo mejor cuando despierte lo quiero reservar para mí.