Tuesday, November 3, 2009

Ya llegó noviembre...

... y aunque octubre no me pasó de noche, no pude publicar nada de lo que escribí.
Este mes empezó con una muy, pero muy mala noticia.
Y yo insisto en que la gente buena no se tiene que morir, se necesitan aquí, hay muchas cosas malas qué combatir.
En fin, espero que el mes se componga y me caiga el veinte pronto.
Mientras me quedo con los muy buenos recuerdos, como las largas pláticas sobre consejos matrimoniales que, aunque parezca que no sirvieron, prometo que no los he olvidado.
O el de cuando me enseñaste a manejar estándar y soportaste por muchos días pegado a la puerta, casi rasgando la tapicería, por mi atrabancamiento para conducir hasta el colegio.
Lo que parecía un recuerdo chistoso de pronto se vuelve agridulce y hasta por momentos me hace sentir culpable.
Sólo espero que ahora estés en mejores manos que los que nos quedamos acá...

Saturday, September 19, 2009

Y sòlo te extraño



No estàs por ningùn lado,
a lo lejos puedo notar rasgos de ti,
tu puerta està cerrada, lleva asì algùn tiempo
los ecos de tu voz son cada vez màs tenues,
ya casi no la recuerdo, ¿serà eso posible?

Sobresaturo mi cabeza para no pensar
pero algo màs fuerte sale a flote
me grita tu nombre, rompe mis esfuerzos por mantener la calma
y sòlo sè que te extraño

Te extraño como siempre que no estàs
y no quiero extrañarte ya
no debì tener que extrañarte nunca ¿o si?
¿Acaso el extrañar nos ha hecho entender cosas importantes?

Extrañarte me llena de imàgenes no deseadas
de preguntas, de respuestas falsas
extrañarte significa que no estàs
y yo sòlo sè que te extraño

Y estàs presente porque no te dejo ir
y estàs tan realmente ausente que ni te puedo sentir
y tengo un mundo de cosas por decir,
pero por ahora yo sòlo sè que te extraño...

Tuesday, August 18, 2009

Una palabra

Tuesday, June 16, 2009

El futuro

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y sé muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

JC

Después de las fiestas

Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,

qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo,

eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados.

Julio Cortázar

Canje

Es importante hacerlo

quiero que me relates
tu último optimismo
yo te ofrezco mi última
confianza

aunque sea un trueque
mínimo

debemos cotejarnos,
estás sola
estoy solo
por algo somos prójimos

la soledad también
puede ser
una llama.

MB

Sunday, May 17, 2009

No te salves

No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.

No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.

Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo

Benedetti